Tras el terremoto de Granada: cómo los drones cambian el análisis de daños en edificios
Un seísmo de magnitud 5 dañó fachadas en la provincia de Granada. Las autoridades han activado a un grupo de arquitectos para evaluar los edificios. Un artículo sobre cómo trabaja el análisis de daños con drones en situaciones así.
En la noche del sábado 15 de agosto, un terremoto de magnitud 5 sacudió la provincia de Granada. Según el Instituto Geográfico Nacional, el epicentro se situó en Alhendín, al sur de la capital provincial; los datos preliminares sitúan el foco cerca de la superficie. El temblor se sintió hasta Sevilla y Madrid y en amplias zonas de la Costa del Sol.
Según la Junta de Andalucía no hubo heridos. El balance de las primeras horas fue, aun así, considerable: más de 200 llamadas al 112, alrededor de un centenar de intervenciones de los bomberos en Granada y varias personas que tuvieron que ser liberadas de ascensores bloqueados. Lo más notificado fueron grietas en fachadas, desprendimientos de elementos de fachada y escombros en las aceras.
La Junta de Andalucía activó la fase 1 de su plan de emergencias sísmicas y movilizó a un grupo de arquitectos para evaluar los daños en edificios. Comienza así la fase que sigue a todo terremoto y que rara vez ocupa titulares: la revisión sistemática de cientos de edificios en busca de daños que no se ven desde la calle.
El problema tras el seísmo: ver sin ponerse en peligro
Un seísmo de esta magnitud rara vez deja casas derrumbadas, pero sí muchas preguntas abiertas. ¿La grieta de la fachada es superficial o estructural? ¿Se ha soltado algo en la cubierta que caerá con la próxima racha de viento? De eso advierten expresamente las autoridades tras estos sucesos: de cornisas, balcones y coronaciones de muros de los que pueden desprenderse fragmentos.
La respuesta clásica a estas preguntas es laboriosa. Andamio o plataforma elevadora, aceras cerradas y un perito que recorre cada fachada una a una. Para un solo edificio es viable. Para cientos de inmuebles afectados en varios municipios se convierte en un cuello de botella, y cada día de espera es un día de incertidumbre para propietarios y vecinos.
Qué aporta el dron en esta situación
El análisis de daños en edificios con dron actúa exactamente sobre ese cuello de botella. Una plataforma profesional como el FANTM 4TD registra por completo un edificio de varias plantas en pocos minutos, sin que nadie pise una cubierta y sin montar andamios.
- Imágenes de detalle desde distancia segura: el teleobjetivo con zoom híbrido de hasta 112 aumentos revela fisuras capilares, tejas sueltas y encuentros dañados mientras la aeronave permanece lejos del edificio. Nadie tiene que situarse bajo una fachada posiblemente suelta.
- Termografía radiométrica: las grietas recientes suelen dejar entrar humedad mucho antes de que aparezca una mancha en el interior. La cámara térmica muestra esas zonas de humedad y puentes térmicos en toda la superficie, y cada píxel aporta un valor de temperatura.
- Documentación georreferenciada: las tomas con apoyo RTK, con una precisión de posición de unos tres centímetros, ubican cada daño exactamente en el edificio. Junto con la marca de tiempo se obtiene una serie de imágenes con valor probatorio que se sostiene semanas después.
- Comparabilidad en el tiempo: si la misma ruta se vuela de nuevo más adelante, puede demostrarse si una grieta trabaja o permanece estable. Esa pregunta decide con frecuencia el alcance y el coste de la reparación.
Tras un seísmo no cuenta la imagen más bonita, sino la más sólida: con medida, posición y marca de tiempo, tomada antes de que algo se repare, se revoque o se discuta.
Para aseguradoras y administradores: la cuestión de la prueba
Para corredores de seguros y peritos de siniestros, el factor tiempo es decisivo. Los daños documentados semanas después son rebatibles: ¿la grieta ya existía antes? ¿El daño procede realmente del seísmo? Una serie de imágenes georreferenciada y volada a tiempo por cada inmueble responde a esas preguntas antes de que se planteen.
Los administradores de fincas y las comunidades de propietarios afrontan tras un suceso así otra tarea: muchos edificios, poco tiempo y un presupuesto limitado. Una sola jornada de vuelo puede registrar varios inmuebles de una cartera y entrega un informe de estado priorizado por edificio, como base para decidir dónde actuar primero.
Lo que el dron no sustituye
Tan claro como el beneficio es también el límite: la valoración de la estabilidad estructural sigue siendo tarea de arquitectos, ingenieros y autoridades competentes. En Granada la asume el grupo de arquitectos activado por la Junta. El dron no sustituye ese juicio. Aporta la base de datos para emitirlo: más rápida, más completa y sin riesgo para quienes evalúan.
El seísmo de Granada se sintió con claridad también en la Costa del Sol, de Estepona a Nerja pasando por Fuengirola. Para propietarios, administradores y agentes de la zona es un buen momento para tener documentado el estado actual de sus edificios, antes de que el próximo suceso plantee la pregunta de cómo estaban antes.
Datos del suceso según el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y la Junta de Andalucía, a 16 de agosto de 2026.
Las más frecuentes
No. La valoración de la estabilidad estructural corresponde a ingenieros, arquitectos y autoridades. El dron aporta la base de datos completa y de alta resolución para esa valoración, sin que nadie tenga que pisar una cubierta dañada ni acercarse a una fachada insegura.
Cuanto antes. Cuanto más cerca del suceso esté la toma, más sólida resulta ante aseguradoras y en caso de disputa. Con nosotros, el conjunto de datos y el informe están disponibles dentro de las 48 horas posteriores al vuelo.
Sí, como estado de referencia. Quien dispone del estado actual documentado de su edificio puede demostrar sin ambigüedad, tras un suceso posterior, qué daños son nuevos. Eso acorta considerablemente cualquier tramitación.
